miércoles, 16 de julio de 2014

Nace el 14 de diciembre de 1943 en Presidencia Roque Saenz Peña, Provincia del Chaco, República Argentina, aunque en el año 1950 su familia se radica en la Ciudad de Buenos Aires.

A los ocho años comienza a practicar box, actividad que desarrolla durante su niñez y adolescencia, para luego pasar a entrenar en judo. Concluido el período del Servicio Militar en la Aeronáutica Militar Argentina (actual Fuerza Aérea Argentina), adopta el karate do, arte marcial al cual dedicaría gran parte de su vida.

Comienza la practica del karate do estilo Shudokan en el año 1966 bajo las enseñanzas del maestro Hideo Tsuchiya, uno de los dos introductores de dicho arte marcial en la Argentina. Cuando este regresa al Japón continúa su entrenamiento con cinturones negros avanzados que quedan a cargo de la escuela como ser Augusto Delfos Gonzalez, Adgardo Omar Calaio, Ricardo Kawakami y Hiroshi Oshima. Finalmente en el año 1971 se gradúa como primer dan.

Desde ese momento comienza a ejercer la enseñanza transitando por diversos institutos especializados donde forma miles de alumnos. Es importante destacar que es el introductor del karate do en la Universidad de Buenos Aires, lugar donde enseña por varios años, aunque finalmente se establece ejerciendo la docencia privada en un gimnasio.

Durante varios años desarrolla junto con la enseñanza un importante trabajo formando la Asociación Shudokan Argentina y la Federación de karate do de la República Argentina. Posteriormente funda la escuela Toyama Ryu de Karaté Do, dándole ese nombre en homenaje al maestro Kanken Toyama, donde unifica técnicas tradicionales de Okinawa y Japón, con modernas que permiten desarrollar una forma de combate mas móvil y efectiva, como el que años después se impondría.



Posteriormente se vincula con el maestro Roberto F. Benítez (fallecido) -ex Representante de Kyokushinkai karate do del maestro Mass Oyama- quien era el Director de la Asociación Sudamericana de Artes Marciales y Representante para Sudamérica de USKA (United States Karate Association) presidida por el maestro Robert A. Trías (fallecido), organizaciones en las cuales Doglioli llega a ser el representante de las mismas para la Argentina. A lo largo de los años que estuvo en ellas fue ascendiendo de categoría hasta alcanzar el 5º dan de karaté do.


A través de dichas instituciones organizó competencias abiertas para artes marciales tradicionales bajo el sistema del semi contacto. Alumnos que presentó en este tipo de torneos se destacaron notablemente, especialmente los cinturones negros obteniendo varios campeones a nivel argentino y sudamericano.

Posteriormente entrena con diversos profesores y maestros de estilos de karate do como el Goju Ryu y Shorei Ryu, Kyokushinkai , Seiguio Ryu y Zendo Ryu alcanzando luego de muchos años de capacitación, la categoría de 8º dan de karate do.

En el campo de a enseñanza impartió cursos y seminarios tanto en la Argentina como en el exterior, capacitando a practicantes y profesores. También formó un importante número de docentes que enseñaron el estilo Toyama Ryu de karaté do.

Ha sido autor de numerosos artículos técnicos e históricos en diversas revistas de artes marciales y ha participado en programas de TV de interés general, exhibiendo las características del karaté do. Todo esto lo ha realizado a nivel nacional como en el exterior.

Al aparecer en el año 1974 en los EE.UU. el full contact, desaprobó este nuevo sistema de combate marcial y deportivo, especialmente por tener muy arraigada la esencia del karaté do tradicional y por ser los primeros encuentros de este nuevo deporte un verdadero desastre. No obstante al ver la evolución positiva que comenzó a tomar y la identidad propia que adquiere, comienza a entrenarse en esta nueva modalidad combativa.

Esto lo lleva a ser el introductor y organizador del full contact en la Argentina, hecho que ha quedado documentado en innumerables revistas especializadas en artes marciales del país y el exterior. En 1979 funda la Asociación de Karate Full Contact Argentina, la primera entidad en su género en Sudamérica, la que posteriormente pasaría a denominarse Asociación de Karate Full Contact y Muay Thai Argentina, por haberse incorporado a la misma el box tailandés, así como el kick boxing.

Forma los primeros profesores, competidores, jueces y árbitros de full contact, recorre el país brindando exhibiciones para promover esta actividad. Organiza las primeras competencias a nivel nacional y sudamericano, destacándose muchos de sus alumnos entre los cuales hubo reconocidos campeones. También por su iniciativa se funda en el año 1988 la Federación Argentina de Full Contact, institución que contempla también dentro de sus actividades el muay thai y el kick boxing.

Cabe agregar que su trabajo no se limitó a la Argentina ya que fue el introductor de este deporte marcial en otros países como Chile, Perú, Uruguay, Bolivia y contribuyó al desarrollo del full contact en el Brasil.
Desde el año 1979 viene publicando artículos referidos al full contact, en diversas revistas de artes marciales de Argentina, Chile y Perú. Su trabajo es objeto de notas y reportajes en diarios, radio y televisión. Finalmente en el año 1990 edita el primer libro en Sudamérica de la actividad, titulado Full Contact, el Karate del Siglo XXI (editado por la Editorial El Ateneo a través de Ediciones Lidium), el que es distribuido en el país y el exterior.

En el año 1984 promueve el desarrollo del muay thai y el kick boxing (versión japonesa del muay thai) en la Argentina, trabajo que ha quedado registrado en diversas publicaciones de artes marciales. Al igual que el full contact forma profesores, competidores, autoridades de competencias, imparte seminarios, publica artículos en diversas revistas de artes marciales y realiza toda actividad concerniente al desarrollo de tales disciplinas, las que por estatutos se encuentran también incluidas en la Federación Argentina de Full Contact y posteriormente la Confederación Sudamericana de Full Contact, Muay Thai y Kick Boxing.

En el año 1991 se publica su segundo libro titulado Full Contact, Deporte de Combate, Legado de Occidente (editado por la Editorial Kier a través de la colección El Sendero del Guerrero). Actualmente actualmente ostenta la graduacion de 10º dan de full contact, 10º dan de kick boxing y 14º khan de muay thai

Siendo considerado la mayor autoridad en tales disciplinas marciales y deportivas en Argentina y Sudamérica. ha formado mas de mil quinientos instructores, profesores y maestros de diversas graduaciones en las tres disciplinas y en varios países.

Toda la experiencia acumulada en estos sistemas de combate marciales y deportivos lo llevó a trabajar también en el campo de la defensa propia, ya que si bien como parte de las actividades descriptas se incluían cursos de esa naturaleza, comienza una mayor profundización en el tema en el año 1978, en ocasión de presentarse un conflicto con Chile por temas limítrofes que casi desemboca en una guerra, pero solucionado por la vía diplomática.

En esa oportunidad es convocado por la Fuerza Aérea Argentina para participar en entrenamientos e integrar las denominadas Subunidades y/o Unidades Aéreas Especiales-No Convencionales para Actividades de Guerra (en formación), que pasaría a denominarse Escuadrón Aéreo Especial (en formación), iniciativa encarada por el Brigadier Gilberto H. Oliva.

Recibe instrucción tanto en la Fuerza Aérea Argentina como en el Ejército Argentino, en este último lugar en el Grupo Halcón Ocho. Pasa a actuar como subinstructor de tiro debido a sus amplios conocimientos en le campo de las armas de fuego, e instructor de autodefensa y combate cuerpo a cuerpo, impartiendo enseñanzas a los integrantes de dicha Unidad Aérea. Esto lo lleva a adquirir una importante experiencia en ese campo.

En el año 1982 con motivo de la Guerra de las Malvinas vuelve a ser citado por el Brigadier Oliva (fallecido) para cumplir idéntica tarea, pero el cese de las hostilidades suspendió su incorporación. No obstante esto lo llevó a tratar de impulsar nuevos conceptos en el campo de la autodefensa, pero el trabajo que llevaba a cabo dentro del full contact y el proyecto de desarrollar el muay thai y el kick boxing, le restó tiempo para avanzar en ese aspecto, retrasando su proyecto.

Al encontrarse en la Argentina el full contact, muay thai y kick boxing en una etapa muy avanzada, en el año 1998 funda el Instituto Argentino de Autodefensa y Seguridad, con el objetivo de formar instructores de autodefensa y combate cuerpo a cuerpo. Se implementan cursos para brindar conocimientos a civiles, alumnos e instructores de artes marciales, personal de fuerzas policiales, organismos de seguridad, fuerzas armadas y empresas de seguridad así como a civiles, con el objeto de permitirles afrontar las situaciones donde deban ejercer la defensa propia.

Comienza a practicar bajo la guía del Maestro Eduardo Puenzo, 7º dan quien encabeza la escuela Mataemon Ryu Jiu Jitsu, graduandose como 4º dan, y convirtiéndose en un estrecho colaborador del mismo.

Dado que desde chico se inicio en el mundo de las armas de fuego guiado por su padre (fallecido), actividad que fue incrementando con el transcurso de los años. Esto lo llevó a hacer los cursos necesarios para convertirse en instructor. De esta forma obtiene el reconocimiento de Instructor de Tiro Categoría ITB otorgado por el Comisario de la Policía Federal Argentina Jorge Gonzalez y el Licenciado en Balística y Perito Armero de la misma institución Marcelo Delorenzi, ambos profesores instructores ITA. De esta forma es reconocido por el RENAR (Registro Nacional de Armas). Originalmente el mismo dependía del Ministerio de Defensa, para pasar luego al Ministerio del Interior y actualmente pertenece al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Recibe asesoramiento, cursos y guía en esta materia en forma permanente por parte del Capitán de Fragata de Infantería de Marina, Profesor Instructor de Tiro ITA y Licenciado en Seguridad Jorge Saenz, autor del libro Top Gun, una de las mayores autoridades en armas, tiro y seguridad.

Se entreno en la practica del tiro defensivo y ofensivo con armas cortas o de puño (revolver y pìstola) y largas o de hombro (pistola ametralladora, fusiles automáticos, escopetas a repetición, etc.). Sobre esto y la autodefensa comienzan a publicarse artículos suyos en revistas de artes marciales. Esta actividad lo lleva a fundar la Academia de Tiro & Autodefensa “AK 47”, entidad dedicada a la capacitación de integrantes de fuerzas armadas y de seguridad, empresas de seguridad, practicantes e instructores de artes marciales, civiles (empresarios, comerciantes, profesionales, etc.), en la diversas disciplinas que abarca la autodefensa.


Su trabajo se encuentra ahora unificado en una sola organización, la Academia de Tiro & Autodefensa “AK 47”, capacitando en el combate cuerpo a cuerpo con y sin armas, manejo de armas blancas (cuchillos, navajas, etc.), así como de armas contundentes y no letales (bastón, tonfa, bastón telescópico, agresivos químicos, etc.), combate con fusil con bayoneta, etc., y las armas de fuego de todo tipo, empleadas en las fuerzas armadas y de seguridad, así como también por civiles. En el año 2003 se publica su obra Autodefensa Militar y Policial, apta para civiles (editado por la Editorial Kier a través de la colección El Sendero del Guerrero) y desde hace años se publican artículos sobre estas materias en la revista Cinturón Negro Argentina, la de mayor circulación y prestigio en la Argentina.

El RENAR le otorga el reconocimiento de Profesor Instructor de Tiro ITA, el mayor grado de la especialidad y que le permite formar nuevos instructores de tiro. Es importante destacar que su trabajo literario especializado en la defensa propia continúa porque se ha publicado el Manual de Autodefensa Policial (Editorial Seguridad y Defensa) y se ha editado Autodefensa Militar y Policial, apta para civiles, Tomo II (Editorial Kier, Colección el Sendero del Guerrero).

Como parte de su trabajo se encuentra el formar nuevos instructores y profesores especializados en autodefensa, así como también instructores de tiro, la Academia de Tiro & Autodefensa “AK 47” posee una amplia variedad de programas de capacitación. También en los últimos tiempos ha dedicado una buena parte de su trabajo el capacitar a integrantes de fuerzas de seguridad (policía, gendarmería, penitenciarios, etc.). Unos trescientos cincuenta docentes han sido formados en su centro de enseñanza y viaja por todo el país impartiendo cursos de autodefensa.

En la actualidad desarrolla una intensa actividad capacitando instructores y profesores en karate do, full contact, muay thai, kick boxing, autodefensa, armas y tiro. Es importante destacar que los antecedentes descriptos son un resumen de su amplia trayectoria.





Texto completo de la nota publicada por Revista "Acción Marcial":

A todo hombre, el honor que le corresponde. Como Maestro, llevo las diferentes disciplinas desde su nacimiento a todos los rincones del país y Sudamérica… también fue promotor…
Incentivado por su padre, siempre le intereso el periodismo, al punto que con sus crónicas y notas, fue precursor dentro del oficio especializado en nuestro país.

“ Procuro aportar desde ese lado, nunca hice notas críticas, sino que siempre busque aportar”- aclara – “ Por ejemplo, mis libros son netamente didácticos. La vida me permitió que los mismos sean aceptados y valorados. Estoy muy orgulloso al respecto. “, concluye orgulloso

… LOS DEPORTES DE CONTACTO…

Acción – Marcial: Su carrera por difundir las artes marciales y deportes de contacto abarcó desde ser periodista a Maestro. De entrenador a dirigente. También autor. ¿Donde se siente más cómodo?

Jorge Horacio Doglioli: Me siento cómodo en todo lo que estuviera relacionado a las artes marciales, a la autodefensa y a lo que es armas y tiro. He dedicado a ello la mayor parte de mi vida. Tuve otras actividades paralelas. Fui técnico textil, y administrador de consorcios, por ejemplo. Pero nunca dejé de practicarlas y prioricé todo lo que estuviera relacionado con las artes marciales. Arranqué con el Box en mi adolescencia. También hice Judo.

A-M: A mediados de los 70, leí una nota suya donde hablaba que no le gustaba el naciente Full Contact. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión?
JHD: Bueno, las mismas razones por las cuales mucha gente cambió. El Full Contact en realidad, no nació como un arte marcial, o deporte. Nació como un reglamento donde estaba previsto que los practicantes de distintas artes marciales cuya metodología se basaba en golpes de puños y piernas, pudieran confrontarse al ko. Y que se convierta en un espectáculo como lo es el Box. Al principio, los combates eran todo un cambalache.

A-M: ¿Como vieron los tradicionalistas a esta nueva actividad?
JHD: Los que comenzaron el Full Contact eran tradicionalistas y competidores reconocidos, no improvisados. Pero bueno, al principio era todo un verdadero desastre. Revolcones, parecía una pelea callejera. Se creía que el Full Contact iba a sucumbir apenas había nacido. Sin embargo, siguió avanzando. Cambiaron los métodos de entrenamiento, el reglamento, se utilizaría el ring, se combatiría por asaltos. Además su metodología de práctica. Ya no consistía en confrontar a un practicante de Kung Fu contra otro de TaeKwon-Do para ver cuales de las dos disciplinas era mejor. No. El Full Contact ya tenía identidad propia. Entonces, este cambio me gustó. Inicié su difusión aquí, e inevitablemente años después trajimos al Muay Thai. Y de su mano, al Kick Boxing. Son más parecidos que distintos. Entre los años 1979 y los años 1985/86, todas las disciplinas estaban estructurándose. Comenzamos primero las competencias. Y así fue creciendo naturalmente.

A-M: ¿Quienes fueron los primeros competidores?
JHD: Puedo hablar de José Luis Casales, Antonio Palacios, Hugo Vulgar, Roberto Zapata que no era alumno mío. Luis Nuñez, tampoco estudiante mío. Fueron grandes figuras y enormes campeones. Por ese entonces, las carreras deportivas eran muy cortas, por que el competidor tenía que someterse a un entrenamiento muy exigente, y sin ningún tipo de remuneración económica.

A-M: Era muy amateur esa época…
JHD: Claro, era demasiado amateur. La taquilla no permitía pagarles. Era todo muy a pulmón.

A-M: ¿Cómo llego a difundirlo en el interior del país?
JHD: En el interior comencé a dictar cursos, convocado por docentes que previamente habían participado de los seminarios que dicto aquí. Simplemente acudían a mí. No hay ningún misterio… (Sonríe) todo se fue dando en base a trabajo.

A-M: ¿Qué significa para usted saberse pionero de los deportes de combate en Sud-América?
JHD: Es como en el interior del país. Fui convocado gracias a mi trabajo. Pero si, me enorgullece. Donde me invitan, voy con gusto.

A-M: ¿Cuales siente que son sus principales hitos en su carrera como difusor?
JHD: Varias cosas la verdad. Una, haber construido tres deportes de combate y que sean exitosos. Todo nació de mi iniciativa. No lo digo yo, sino que esta plasmado por décadas en revistas del medio. Mi trayectoria se refleja en las revistas nacionales de artes marciales. Quien las consulte, lo verá.
A-M: ¿Qué le parecen las artes marciales mixtas?
JHD: (piensa ) No estoy en desacuerdo con las artes marciales mixtas, por que creo que es otro deporte de combate mas, que hoy día esta muy bien regulado. Desde décadas atrás, con el naciente UFC a hoy dia, se transito mucho. Hoy las reglas son claras. Yo no lo practico. No lo enseño, pero tengo alumnos que si. Reconozco que tampoco tengo un seguimiento muy estricto de su actualidad. La verdad es que no soy de seguir competencias de ninguna especie.

A-M: ¿Full Contact o Kick Boxing tampoco?
JHD: Es que ya estoy cansado… Estoy cansado, por que dediqué muchos años a formar competidores, docentes, organizar eventos. Prefiero entrenar a competidores puntuales y que de lo demás, se encargue otra gente. Que la organicen seriamente, que haya una taquilla que le permita al competidor mantenerse. Viajar para competir.

A-M: ¿Qué opina de Jorge Cali?
JHD: No me interesa hablar de el. Destaco que hay alumnos míos, como Cristian Bosch, que han participado en sus eventos. Nunca les negué que vayan. No me interesa lo que hace ese señor, ya que no existe para mí.

… KARATE SHUDOKAN…

A-M: ¿Cuándo inicio su práctica del Karate?
JHD: …inicié mi práctica del KarateDo… ( se interrumpe así mismo ) por esos días, en la década del sesenta, el KarateDo no se conocía mucho… cierto día, leyendo una revista llamada “ Adan “, que trató de ser una especie de “ Play Boy” local, publicaban una serie de artículos del arte, escritos por quien fuera mi Maestro, Hideo Tsuchiya y escritor Dalmiro Saenz. Me gustaba lo que leía, y quise practicar con este Sensei. Busqué por cielo y tierra y no encontraba su escuela. Ya me estaba por dar por vencido… ¿Y de golpe que descubro?
¡La escuela estaba a dos cuadras de mi casa! En un club que había sido socio años atrás. El Ateneo de la Juventud. También practiqué en el Instituto Argentino de Judo, quién lo dirigía ese gran Maestro y Señor llamado Yoriyuki Yamamoto.

A-M: ¿Quiénes fueron sus compañeros de práctica?
JHD: Edgardo Omar Calaio, Ricardo Kawakami, Hiroshi Oshima, Augusto Delfos Gonzalez. Somos amigos con este último. Un gran señor.

A-M: ¿Cómo era la práctica del KarateDo por esos tiempos?
JHD: Sensei Tsuchiya, para mi gusto actual, era muy tradicionalista. No puedo negar sino afirmar que era un gran Maestro. Cuando me separé de la escuela, lo hice simplemente porque tenía otras metas. Solo por eso. Cuando mis compañeros volvieron de Japón, trajeron nuevas ideas, ya que Sensei Tsuchiya había cambiado. A mi gusto, para mejor. Sensei Tsuchiya era un hombre muy técnico, en sus comienzos le daba mucha atención a los Katas. Me marché simplemente porque buscaba más combate. Me había volcado a eso. Las escuelas de la época, entrenaban así. Mucho Kata, demasiada repetición, muy estático todo. Faltaba dinamismo. Algo que trajo el TaeKwonDo. El KarateDo era más conservador. Al retirarme y hacer mi camino, fundé la escuela Toyama Ryu.

… ACADEMIA AK 47…

A-M: ¿Cómo surgió la academia AK-47?
JHD: Por las propias artes marciales. Uno lo que hizo fue investigar más en la defensa personal. Quería destinar conocimientos a una faz no deportiva, que sirviera para la defensa realista en la calle. También a fuerzas armadas. Enseño además el manejo de armas. Cuándo me refiero a armas, no hablo por caso Nunchaku, sino de auto defensa como cuchillo, bastón telescópico, de fuego. También como desarmar, inmovilizar, etc. Soy profesor de tiro I.T.A., el rango más alto de los instructores de la especialidad.

A-M: ¿Con la violencia que vemos hoy día en la calle, cualquier cinturón negro está capacitado para defenderse? ¿O necesita un plus?
JHD: Una cosa es el entrenamiento en un Dojo o gimnasio donde estoy sometido a controlar y otra cosa es la calle. Tener un enfrentamiento contra por ejemplo alguien que no ha practicado artes marciales de ninguna especie, pero que desde los ocho años de edad se tiroteó en una villa, con peleas con faca… uno se estaría enfrentando con un veterano. Yo trabajo para llenar ese vacío en el practicante.

… ANÉCDOTAS DE VIDA…

A-M: Hay una leyenda que dice que Héctor Echavarria, allá por los ochenta, fue a visitarlo a su gimnasio. Este quiso probarse y usted lo hizo hacer guantes con José Luis Casales. ¿Es verdad?
JHD: ( sonríe ) El me pidió hacer guantes con alumnos míos. Vino cuando volvió de Estados Unidos. Estábamos practicando. Llegó con unas personas más y me solicitó probarse. El, años atrás ya había venido. Entrenó en mi gimnasio. Después le perdí la pisada… se ve que en ese ínterin se había marchado a Estados Unidos. Bueno, resulta que llego todo equipado de Full Contact, salvo que no tenía guantes de Box, sino pads de Tae Kwon Do y me pidió probarse con algunos de los mejores que tenía para ofrecerle. (Sonríe) y bueno… lo puse con Casales. Y le dieron una paliza… (sonríe) después no supe más acerca suyo por mucho tiempo.

A-M: ¿Terminada la práctica, como quedó todo?
JHD: ¡No lo sé! Porque cuando se fue, ni saludo. Me pidió ir al baño a limpiarse la cara. Yo seguí dando la clase. Cuando me percaté que no estaba, me avisaron que se había retirado. Años después, me vino a ver para invitarme a organizar con el competencias, presentándose como campeón mundial de Full Contact. Yo no estaba de acuerdo con que de la noche a la mañana apareciera un campeón mundial. Más que nosotros estábamos armando una federación, y esta empezó a nuclear. Después se presentó como campeón de Light Contact. Iba cambiando de títulos de la ceja a la meta. Así como le digo eso, también puedo decirle que Echavarria era una persona muy esforzada, dedicaba mucho tiempo a entrenarse. Muchas veces me lo crucé en Palermo. Corriendo, cuidando su estado físico… Era un gran atleta. Todo mi respeto en eso. No obstante, a mi juicio, no era un peleador. Por lo menos, a contacto pleno.

A-M: ¿Aportó en positivo Héctor Echavarria a la difusión de las artes marciales y deportes de contacto?
JHD: ( Piensa. Se toma unos segundos para responder ) Para mí, se equivocó. El podría haber sido el Van Dame argentino. Una vez le dije que no podía pretender ser campeón, actor y maestro. Que debía optar por una cosa. Y que ya que había entrado en la televisión, que lo aprovechara. Que se forme como actor, porque tenía todas las de ganar. Como le digo, el con el tiempo se podía haber convertido en el Van Dame argentino. No sé si era su objetivo, pero desgraciadamente tuvo una gran oportunidad y la desperdició. A lo mejor si canalizaba su carrera solo en una faceta, podía haber llegado muy lejos. Y de ahí, le hubiera dado un espaldarazo a las artes marciales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario